miércoles, 9 de junio de 2010

Bienvenido a la trituradora, Mou

Era cuestión de tiempo. El futuro de José Mourinho y el Real Madrid estaba destinado a unirse, tanto por la necesidad de los blancos de crear de una vez por todas un proyecto estable como por las ansias de éxito del portugués. Mou ha convertido en oro todo lo que ha tocado en los equipos que ha dirigido, pero a partir de ahora se le acabaron los experimentos con gaseosa. El Real Madrid es la mayor trituradora de entrenadores del mundo, y el fichaje del de Setúbal es una declaración de intenciones de la directiva. Un cambio de rumbo hacia la estabilidad que no se tiene desde la época de Vicente del Bosque, casualmente la última de grandes éxitos merengues.

Un ganador nato

Mourinho ha ido quemando etapas. Comenzó siendo el ayudante (que no traductor como se dice) de Bobby Robson en el Sporting de Lisboa, Oporto y finalmente Barcelona, donde siguió cuando llegó Louis van Gaal a finales de los 90.

Posteriormente volvió a su Portugal natal para dirigir en la temporada 2000/2001 al Benfica, aunque su paso por ahí fue testimonial debido a cambios de directiva. En esta breve etapa disputó ocho partidos, con un balance de cinco victorias, dos empates y una derrota.

La temporada siguiente comenzó entrenando al modesto Uniao Leiria. En 18 partidos su balance fue de nueve victorias, seis empates y tres derrotas, con una racha final de cinco victorias consecutivas, lo que llamó la atención del Oporto, que le contrató en enero de 2002. Este fue sin duda el gran punto de inflexión de su carrera como entrenador, donde Mourinho comenzó a fraguar su leyenda de "devora títulos":

En dos temporadas y media, los dragones consiguieron dos Ligas portuguesas, dos Supercopas y una Copa de Portugal. Pero lo que le catapultó a la fama fueron los trofeos europeos: la primera Copa de la UEFA para el club, conseguida en 2003 frente al Celtic, y la segunda Liga de Campeones (tras la de 1987) en 2004 contra el Mónaco de Morientes. Esta sucesión de éxitos le sirvieron para obtener el premio al mejor entrenador de Europa durante esos dos años por parte de la UEFA, y el siguiente salto en su trayectoria, el fichaje por el Chelsea inglés en junio de 2004.

Con los blues, "The Special One" continuó su hoja de ruta consiguiendo dos Premier Leagues, dos Carling Cups, una FA Cup y una Community Shield, aunque se le atragantó la Liga de Campeones, llegando dos veces a semifinales contra el Liverpool. En esta etapa se creó la enorme enemistad con su anterior club, el F.C. Barcelona, con los que se cruzó en varias ocasiones en competición europea. Tras tres años en el conjunto londinense, en los que se erigió como el ídolo absoluto de la afición, las desavenencias con el magnate ruso Abramovich acabaron con la salida de Mourinho del club en septiembre de 2007, a pesar de las manifestaciones de los seguidores del Chelsea pidiendo que no se fuera.

Tras tomarse una temporada sabática, el Inter de Milán se hizo con sus servicios para la temporada 2008/2009, sustituyendo a Roberto Mancini. En su primera temporada consiguió la Supercopa italiana y el Scudetto. Y ya en esta última, el portugués ha conseguido otro hito más para anotar en su libreta. Con un equipo plagado de desechos de otros clubes como Eto'o, Sneijder, Milito, Motta o Cambiasso, la táctica de uno para todos y todos para uno empleada con sus jugadores ha valido para lograr un histórico triplete (Liga, Copa y Champions) para los nerazzurri, que no ganaban una Liga de Campeones desde 1965.

Todos estos éxitos se basan en un gran trabajo defensivo, de presión, y un importante orden táctico de todos los componentes del equipo. Además, Mourinho es un enorme motivador de grupo. Todos los jugadores que han jugado bajo su mando destacan que sabe exprimir a cada uno el máximo de sus posibilidades. Pero no por ser un magnífico "estratega" está bien tildarle de defensivo o de antifútbol como últimamente está de moda. En fútbol es, desgraciadamente, muy habitual tener una memoria demasiado corta. Se habla por lo que se ha visto en el partido anterior, y eso es un error. Que los equipos de Mourinho defiendan bien no quiere decir que sean defensivos. El Oporto jugaba bastante bien con Deco, Maniche, Alenichev, Derlei o McCarthy, y el Chelsea de Lampard, Duff, Robben, Joe Cole o Drogba era un prodigio ofensivo, como se demostró los primeros 20 minutos contra el Barça en octavos de final de la Liga de Campeones de 2005.

Otra clave de sus triunfos es que desde sus inicios ha hecho de los partidos en casa un fortín inexpugnable. En liga, Mourinho ha conseguido unos números extraordinarios: en 154 partidos disputados desde que comenzara entrenando al Benfica, sus equipos han ganado 124, empatado 29 y perdido tan sólo uno, con 340 goles a favor y 98 en contra. Su última derrota como local data del 23 de febrero de 2002, cuando el Oporto perdió en Das Antas contra el Beira Mar por 2-3. Esta racha se suma a la de los partidos en competición europea, donde sólo ha perdido en cuatro ocasiones en casa: contra el Panathinaikos en la Copa de la UEFA de 2003 con el Oporto (0-1); contra el Real Madrid galáctico en Liga de Campeones en 2003 también con el Oporto (1-3); ya con el Chelsea, perdió contra el Barcelona de Ronaldinho que acabaría ganando la Champions en 2006, en el famoso partido del "teatro" en el que del Horno fue expulsado por una entrada sobre Messi (1-2); y ya con el Inter, de nuevo contra su "bestia negra", el Panathinaikos, en 2008 (0-1). Con estos números no es de extrañar que, para muchos, Mourinho sea el mejor entrenador del mundo.

¿Mourinho contra el equipo invencible?

Mour
inho llevaba ya dos años lanzando indirectas al madridismo. Decía que su sueño era ser el primer entrenador en ganar las tres ligas más importantes del mundo: la inglesa, italiana y española. Pero aquí se va a encontrar un elemento que no ha tenido anteriormente, el Barça. El mejor equipo del mundo, que además ha añadido a la lista a David Villa, y puede que también fiche a Cesc. Es como si a la Selección Española le sumáramos a Messi. El resultado puede ser escandaloso.

Para hacer frente al equipo de Guardiola, parece ser que Mourinho está buscando mejorar la defensa y el centro del campo blanco, el principal agujero del Real Madrid desde que Zidane y la etapa buena de los galácticos abandonaran el Bernabéu. Suenan varios nombres como Maicon, Gerrard o Di María. Estos tres serían jugadores del agrado del aficionado madridista, y especialmente de Mourinho.
Maicon es un carrilero con mucha potencia y llegada, titular con Brasil por delante de Alves. Si se produjera esta operación, Sergio Ramos pasaría a la posición de central en detrimento de Raúl Albiol.
Gerrard es el jugador que le daría equilibrio al centro del campo blanco, un box to box player como llaman en Inglaterra al jugador que cumple funciones de ataque y defensa por igual en la medular. Con Mourinho sería un jugador clave, parecido al Lampard que tuvo en el Chelsea. Además volvería a formar pareja con su excompañero en el Liverpool Xabi Alonso, na dupla que llevó a los reds a ganar la Champions en 2005. El público no tardaría mucho tiempo en convertirle en ídolo, ya que es un jugador de los que se deja el alma en el campo, virtud que en el Bernabéu aprecian casi por encima de cualquier otra.
Di María es otro de los que el Bernabéu recibiría con los brazos abiertos. El año pasado se echó en falta un jugador que fuera un puñal por la banda, además de Cristiano Ronaldo. El joven extremo del Benfica tiene un repertorio de regates amplísimo, tiene gol, velocidad y descaro. Sería el nuevo Robben del Real Madrid.


A falta de saber los jugadores, con Mourinho el Real Madrid volverá a tener un entrenador de primer nivel mundial. Previsiblemente seguirá ganando como en sus anteriores etapas, aunque quizás no con tanta asiduidad, pero lo importante para el madridismo es saber si el equipo jugará como se lleva esperando bastantes años. En Portugal e Inglaterra lo consiguió, en Italia no. Veremos si Mou triunfa o acaba en la trituradora merengue como tantos otros en los últimos ocho años.

2 comentarios:

Javi dijo...

pues viendo jugar a españa yo me quedo con silva antes que con todos esos!

Denis García Pérez dijo...

Y yo, pero al parecer desde que llegó Mourinho se ha perdido el interés por él. Pero el verano es largo, como haga un buen Mundial seguro que vuelven los rumores.